domingo, 13 de junio de 2010

¿QUIÉN FUE MOISÉS LEBENSOHN?

Por: DR JOSE BIELICKI -
DIPUTADO NACIONAL ( M.C.)

Artículo extraído de la página web correspondiente al Instituto de Pensamiento y Formación Moisés Lebensohn (www.iml.org.ar)

Su nombre se ve en calles, avenidas, plazas, ateneos, comités, fundaciones e institutos de formación. Pero, ¿Quién fue?
Es notable el desconocimiento hacia este político, abogado y periodista, aun en el propio radicalismo al que dio su capacidad de creación y genio transformador actualizando el pensamiento de Hipólito Yrigoyen en horas difíciles en que dirigencias conservadoras y confundidas mostraban impericia cuando no complicidad frente al fraude instaurado desde el derrocamiento del gobierno radical en 1930.
Nació en Bahía Blanca el 12 de agosto de 1907 y murió el 13 de julio de 1953. Hijo de inmigrantes judíos; su padre, ruso, era medico, políglota, un intelectual que tuvo una poderosa influencia en la formación de Moisés. La madre, Fanny Chaponik, rumana. Ambos, descendientes de humildes familias campesinas.
En 45 años, cuando aún quedaba mucho por hacer, muere dejando marcas inconfundibles de su ideario progresista que supo transmitir a un radicalismo que subsistía anquilosado y sin vocación de poder. Su intensa labor logró incorporar una mística ideológica y militante en los jóvenes y dio con otros dirigentes de su generación como Gabriel del Mazo, Crisólogo Larralde, Antonio Sobral, Ricardo Balbín, Héctor Noblia, Oscar Alende, Federico Monjardin y muchos otros nacimientos al movimiento de intransigencia y renovación.
Pero de su inspiración, junto a Del Mazo, dio las herramientas fundamentales como "la profesión de fe doctrinaria" y "Las bases de acción política", lo mismo que la declaración de avellaneda de 1945.
Para alcanzar sus objetivos, debió enfrentar a una dirigencia conservadora, como dijimos, sufriendo discriminaciones y ataques que pudo superar gracias al sentido misional de la política.
En 1931, editó el primer número de su diario
Democracia en su ciudad Junín y a través de sus páginas difundió sus posiciones contra el fraude, su alineamiento decidido en defensa de la república española y, desde allí, la denuncia de la masacre nazi y de todos los atropellos de los gobiernos de la década infame. El diario cumple 78 años dirigido por Héctor Moisés Lebensohn, su hijo.
Sólo ocupó dos cargos electivos: fue Concejal en Junín entre 1936 y 1940 y en 1949 presidente del bloque de convencionales constituyentes, de la que se retiro con un discurso inolvidable, cuando quedó en claro que el único objetivo de la convocatoria era la reelección del presidente.
Para observar sus calidades, es importante ver los proyectos de ese período, su sentido social, comprensión de los problemas sanitarios, urbanísticos y sobre el rol del estado al servicio de la gente.
Su labor consistió en recorrer cada rincón de la provincia de Buenos Aires, de la mano de la juventud, donde recuperó la causa radical con una labor docente y un dinamismo nunca visto.
Como presidente del comité de la UCR de la Provincia de Buenos Aires transformó los estilos, dando vigor a Congresos, como lo hizo en la juventud en inolvidables convocatorias y sus discursos sólidos, emotivos y marcando el futuro, agrarios, obreros y de la mujer.
Culmina en 1953 con la presidencia de la Convención Nacional y se trunca una vida austera, volcada a un ideal por el que da la vida.
Murió pobre y hoy sigue siendo un ejemplo por sus ideas y su vida transparente y sentido ético de la política. Ejemplo de quienes nos enorgullecemos los radicales, como de tantos otros hombres y mujeres que sirvieron a la patria sin pedir nada a cambio.

Conciliar el reencuentro de la Nación

Por: Dr. Jorge Cura - Paraná (Entre Ríos)

La sociedad evoluciona, de la mano de las ideologías, hacia los valores que sustenta la filosofía. Se desvanecen cuando, quienes las sustentan, se alejan de la realidad y de los valores inherentes a la misma sociedad que retoma la búsqueda de un nuevo camino —una nueva ideología— hacia sus propios valores. Atribuir al liberalismo las políticas corruptas implementadas por el menemismo es tan incorrecto como erróneo es atribuir al progresismo las desenfrenadas políticas actuales. El ejercicio de las ideologías requiere la vigencia absoluta de lo legal y moral. Donde la corrupción se practica como sistema, desaparecen las ideologías como praxis filosófica. Cuando las doctrinas son usadas sólo como discurso, para encubrir intereses espurios, las ideas como las de “justicia social” se transforman en relatos mentirosos de quienes detentan el poder. Con las ideas sucumben, también, los valores a los que la sociedad aspira.
PROGRESO Y LIBERTAD. La comprensión del Hombre, en su inmensidad, sólo es concebible como entidad indivisible de su libertad. El progreso, que no es atributo de la derecha ni de la izquierda, es crear mejores condiciones para poder ejercer plenamente la libertad. La igualdad de oportunidades sociales y económicas es un escalón ineludible como acceso a un trabajo digno para ejercer el derecho a la alimentación, a la salud y a la educación, hitos imprescindibles para alcanzar la libertad con movilización social y formación de ciudadanos integrados socialmente en valores. La equidad, valor indivisible de la justicia social, como requisito, para reconstruir el tejido social de la nación, requiere definir su significado sin menoscabar la igualdad ante la ley. Por justicia, para los materialmente desprotegidos, y por derecho, a los biológicamente carecientes.
LIBERALISMO Y PROGRESISMO. Surge una extraordinaria semejanza entre liberalismo y progresismo a partir de que ambos pugnan por la defensa de las libertades. El progresismo, en lo filosófico, promueve la igualdad. En lo económico, sin ser marxista ni estatista, procura la justicia distributiva y rechaza toda forma de explotación. En lo social, impulsa la equidad; en lo cultural, la tolerancia. No estimula los emprendedores ni tutela la propiedad privada. Prioriza la igualdad por sobre los valores individuales. Postergando la alteridad, conduce al igualitarismo socialmente paralizanteEl liberalismo, desde lo filosófico, garantiza la libertad. En lo económico custodia la propiedad privada, estimula la competencia y los emprendedores. Propone la república y la democracia, en lo cultural la diversidad. Descuida la equidad. Priorizando la libertad, conduce al predominio del individualismo posibilitando la exclusión.
CONCILIAR. En la búsqueda de valores humanos primordiales, nuestra sociedad es renuente a aceptar una sola concepción tomando parte del progresismo y del liberalismo. Esta oscilación, sin preferencias decisivas, entre dos hermanas discrepantes: la igualdad y la libertad, lleva al desencuentro social.Para conciliar las fuerzas de estos dos valores, que consagran la aspiración de nuestro pueblo, es necesario un tercero que las concilie, la fraternidad.
LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD. La fraternidad, para fortalecer la conjunción del liberalismo y del socialismo, requiere de dos puentes ideológicos que amiguen la igualdad y la libertad. Desde el socialismo, definiendo con claridad conceptual la equidad y la distribución social de la riqueza sin perturbar el emprendimiento.Desde el liberalismo, incorporando definitivamente el concepto de igualdad de oportunidades en lo social y en lo económico que aliente la inclusión social.
RADICALISMO Y SOCIALISMO. El radicalismo —1891— nació como partido republicano y liberal con su movilización social de la clase trabajadora.El socialismo —1896—, se erige como partido progresista con su impronta social-humanista.El radicalismo y el socialismo, dos ideologías conjugadas en el respeto a las leyes, con contenidos y procedimientos éticos-morales demostrados en un siglo de prácticas políticas, representan, hoy, el ideario de libertad, igualdad y fraternidad. Conforman el contenido de un liberalismo progresista. En definitiva, conceptualizar el humanismo y el progreso en un liberalismo progresista que surja de la consustanciación del radicalismo con el socialismo. Que, en la fraternidad, armonicen la igualdad y la libertad que propicien el reencuentro de nuestra sociedad.

(*) Médico www.jorgecura.com.ar

jueves, 3 de junio de 2010

“RICARDO ALFONSIN EN FERROCARRIL OESTE – PURO RADICALISMO”

Observó y escribió: Ing. MARIO JARAZ


El acto realizado en el estadio cerrado del Club Ferrocarril Oeste de la ciudad de Buenos Aires, por el sector de la Unión Cívica Radical de la Provincia de Buenos Aires, que lidera el Dr. Ricardo Alfonsín, significa para la totalidad del partido un momento muy especial, por cuanto, a partir del mismo, seguramente son varias las cuestiones que cambiaran.
Si se desea centrar el acto exclusivamente en el ámbito de las elecciones partidarias que se realizarán el día 6 de junio en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país, podemos decir, con total certeza, que el mismo fue un éxito total no sólo por la cantidad de gente que asistió sino especialmente por el impacto emocional que para todos representó la presentación de un hombre como Ricardo Alfonsín que, al conjuro de un discurso de características totalmente diferentes al que se instaló en la política desde el tiempo en el que el pragmatismo materialista reemplazo del centro de la acción de la política la búsqueda de las soluciones de los problemas del hombre, mostró gran personalidad, firmeza y convicciones, más allá de la opinión de algunos que pretenden minimizar su crecimiento diciendo que se debe sólo al hecho de portar un apellido ilustre para la política argentina. .
Ricardo Alfonsin, con un tono de voz y una manera de expresarse que, si bien a los radicales les provoca recuerdos del querido Don Raúl, a partir de su espontaneidad denotan plena autenticidad, conmovió a la concurrencia al sustentar sus expresiones en los principios ideológicos partidarios demostrando que la esencia de los mismos posee aptitudes suficientes como para proveer de alto contenido social a las propuestas que se están generando con el fin de recuperar, a partir de la libertad y la igualdad, la tan denostada dignidad de la gran mayoría de los argentinos.
El acompañamiento y adhesión que los correligionarios de la ciudad de Buenos Aires tuvieron de parte de dirigentes de todo el país, especialmente de algunas figuras de importante ubicación en la actual dirigencia partidaria, como el vicepresidente primero del Comité Nacional Angel Rozas, el presidente del bloque de Senadores Nacionales y ex presidente del partido Gerardo Morales y otros muy significativos, indican que para la vida partidaria existirá un antes y un después de este acto.
Las presencias representaron una toma de posición muy fuerte, al igual que las palabras tuvieron la claridad necesaria como para marcar los rumbos que esta dirigencia pretende adopte el partido que pasan especialmente por continuar trabajando por un partido grande y abierto, pero al mismo respetuoso de alianzas y compromisos formulados que se espera poder consolidar para reforzar la firme vocación que se tiene por acceder al poder.
Aunque se pretenda disimular el cambio de situación o se intente minimizar las consecuencias, resulta evidente que a partir de esta toma de posiciones la realidad de la UCR es diferente y ratificatoria del pensamiento predominante en una gran cantidad de adherentes en el sentido de que la fuerza partidaria no puede estar atada a los vaivenes de la situación o deseos de algunos personajes en particular, sino que su vida debe estar sujeta a la capacidad de generar hombres con las condiciones, identidad y lealtad adecuadas para las mas diversas responsabilidades y la potencia para promover los espacios propicios para desarrollarlas.
Este nuevo escenario que se le presenta a la UCR no debe significar debilitamiento ya que la visualización de diversas líneas de pensamiento deberá ser un acicate que motorice un mayor esfuerzo en la búsqueda de la competitividad y la participación.
Muchas críticas había recibido la UCR por no presentar en elecciones pasadas nombres que al tiempo de impactar susciten expectativas favorables dentro de la sociedad, pero la enumeración de las diversas alternativas válidas que hoy comienzan a moverse dentro del espacio de la política nacional, indican claramente que el proceso de recuperación partidario va llegando a su fin y comienza a perfilarse nuevamente el partido capaz de exigir el espacio perdido por circunstancias que aún la historia no ha juzgado y que la propia conducta partidaria, intransigente y radical, admitió como válida.
Esta nueva realidad, que habla de un “nuevo radicalismo”, que en síntesis solo pretende significar el retorno del “verdadero radicalismo”, llega cargado de una alta dosis de autoestima y humildad que son los caminos precisos para luchar por una presencia preponderantemente protagónica apta para provocar los hechos políticos capaces de transformar una realidad de país incapaz de dar hoy las respuestas que la gente espera para solucionar sus problemas.
También esta nueva realidad del partido genera un gran compromiso para sus actuales dirigentes, que deberán entender que no poseen ningún tipo de margen para desaprovechar una condición halagüeña, la que sin olvidar que en la política la competencia no es un problema sino una virtud y una oportunidad, debe trabajar para revertir determinadas actitudes personalistas, celos y egoísmos que ya demostraron su perversidad y perniciosa acción en tristes ocasiones ya vividas.
Sin el ánimo de ofender a nadie, sin pretender menoscabar espacios legítimamente conseguidos, sin pretender inducir a nadie a que se retire, sin acometer contra la personalidad ni el accionar de alguien en particular, podemos afirmar que si algo ratificó el acto de Ferrocarril Oeste es la existencia de la Unión Cívica Radical y como consecuencia directa que "se puede ser radical" y que como dijera uno de nuestros grandes hombres, “que vale la pena serlo”. Por su historia, por su presente y por su futuro.
Para este “nuevo-viejo radicalismo”, Ricardo Alfonsin es tan importante como lo son Morales, Rozas, Gauna, Sanz, Casella, Noziglia, Rodríguez, etc., como los somos todos nosotros, los militantes, y juntos podemos nuevamente decir con orgullo que aquí estamos.
¿Por qué decimos que la cosas cambiarán?
La observación de la constitución del Comité Nacional que hoy dirige el partido, muestra que no existe homogeneidad de pensamiento entre sus integrantes, lo que indica que la adopción de resoluciones que tengan que ver especialmente con los espacios por los que deberá transitar el partido en este intento por recuperar el poder para el pensamiento radical, social demócrata y progresista y especialmente las alianzas, acuerdos, consensos que se potenciarán, salvo que pretendamos pasar por ingenuos, no podemos dejar de reconocer, a partir de nuestras propias observaciones y de lo que surge de las declaraciones que por los diferentes medios se realizan, son bastante disímiles, así que esperemos…
Que la cordura, la racionalidad, la identidad, la lealtad, y otras virtudes que hacen a la personalidad radical, reinen sobre la UCR.
Mientras tanto, y con el perdón de todos: ¡FUERZA RICARDO Y SUS MUCHACHOS…A NO AFLOJAR, LA LUCHA COMIENZA TODOS LOS DIAS…!”

miércoles, 2 de junio de 2010

Con todo respeto: “Alguien lo tenía que decir”

Por: JUAN CRUZ CANDIDO
Cacu

En algo tiene razón el Dr. Federico Storani en su artículo respecto a la elección del 6 de junio en el radicalismo bonaerense. Alguien tiene que decir ciertas cosas. Lo importante, Dr. Storani, es decirlo con honestidad intelectual y demostrando coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Actuando con buena fe.

Tengo un enorme respeto y, en muchos aspectos, admiración por la militancia de Leopoldo Moreau. Negarlo sería cinismo: mis amigos del Modeso lo saben y nunca renegaría de ello. Existe una generación radical forjada en la lucha por la libertad a la que debemos honrar y agradecer: eso también incluye repensar el partido para demostrarles que aprendimos la lección histórica de la Coordinadora y que no queremos un partido quieto, anquilosado, resignado ante el PJ.

Puse el esfuerzo y con orgullo lo volvería a poner en la candidatura de Leopoldo en 2003. Creo que fue una de las definiciones políticas que evitaron que el partido desaparezca definitivamente.

Nunca responsabilicé a Moreau, Storani, etc. de los males del partido. Creo que la situación del radicalismo es consecuencia de una conducta reiterada por muchos de nosotros que conciente o inconscientemente abandonamos la solidaridad interna como método de construcción. Hay una forma de acumulación interna que tenemos –entre todos- que modificar.

Quiero un partido con todos. Encuentro mi norte en aquel mojón de rebeldía, organización y renovación que es Setúbal.

Pertenezco al colectivo de radicales de todo el país que acompañamos a Ricardo Alfonsín. En nuestro caso, desde la primer visita de Ricardo a la provincia de Santa Fe fue en agosto de 1999. Desde ahí, hemos mantenido una relación que –con el tiempo- ha ido afianzándose hasta sentirnos parte de un mismo proyecto nacional, de partido y de país.

Pero si creo que es necesario al menos contestar desde este lugar a las declaraciones escritas por el Dr. Federico Storani, sin caer en alusiones personales, agravios o consideraciones que escapan a la discusión política.

Dice Storani que Ricardo Alfonsín cuenta con el auspicio de Kirchner y de Carrió. ¿Lo dirá con malicia o realmente cree lo que dice? ¿Lo dice con la misma liviandad con la que decía que “un tipo que se llama Cleto no puede hacer política?

Dice Storani que el partido que busca Alfonsín (junto con Kirchner y Carrió) es un partido cerrado, poco competitivo, fácilmente manejable. Eso quiere decir que el actual no es todo eso que se busca. Y tras 20 años en un espiral descendente en la consideración pública, nadie puede creer eso.

Dice Storani cosas que no puede comprobar, que la realidad se ocupa de desmentir y encima pretende confundir y mezclar las cosas.

Lo que no dice Storani es que el principal desafío de la UCR es reencontrarse con el pueblo radical. Dicho en otros terminos, lograr que los radicales voten a la UCR , confien en su dirigencia, se sientan representada por ella y, muchos retomen el camino de la militancia.

Esa es la mejor forma de abandonar el partido chico, cerrado, resignado y funcional.

Nosotros creemos que Ricardo Alfonsín es quien mejor posibilita ese proceso: su paso por todo el país lo demuestra. Donde va, se reactiva la militancia, los afiliados vuelven al comité y el pueblo radical se pone de pié. Si eso no habla de un fortalecimiento del partido, que Storani explique que es lo que habla de ello.

Sería un acto egoísta no acompañarlo. Creemos que la Provincia de Buenos Aires también debe hacerlo y dejar de lado la pequeña disputa para hacer una contribución que esté a la altura de su historia.

Ojalá este 6 de junio, acompañen a Ricardo Alfonsín a la victoria. Si ello no ocurre, esto no se detiene: hay un proceso de renovación imparable y que paradójicamente encuentra entre sus opositores a los renovadores de antaño, algo parecido a la rutinización del carisma que explica Max Weber.

Ojalá el 7 de junio nos encuentre juntos, tirando para adelante. Porque lo importante es el partido popular que tenemos que construir.

Alguien, dijo Storani, lo tenía que decir.

Con sincero respeto,

“ALFONSÍN o MOREAU”

Por: Arq. ELVA ROULET
Ex Vice Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires


El 6 de junio próximo el radicalismo de la provincia de Buenos Aires debe elegir sus autoridades partidarias.
La ciudadanía radical de la principal provincia argentina se enfrenta a una opción: encarar el futuro o continuar con la decadencia, ello significa elegir.

RICARDO ALFONSÍN o LEOPOLDO MOREAU

En 1983, el radicalismo de la Provincia de Buenos Aires obtuvo más del 52 % de los votos. Se trataba del triunfo de Raúl Alfonsín, las esperanzas puestas en la Unión Cívica Radical y la confianza en los candidatos provinciales.
En 1984 se enfrentan dos jóvenes diputados nacionales en torno a sus ambiciones personales y el radicalismo de Buenos Aires se divide entre Fredy Storani y Leopoldo Moreau.
Su competencia por ¨espacios¨ políticos se traslada a todo el radicalismo del país, creando nuevas confrontaciones.
Pero en la década siguiente, estos enemigos se transforman en socios. Se trata de compartir el poder construido y seguir manejándolo con exclusión de todos quienes no comparten sus métodos y procedimientos.
Ellos pretenden presentarse hoy como la UNIDAD. Esto es absolutamente todo lo contrario de lo que son. Ellos siguen excluyendo y manipulando. Nada más evidente que el manejo de la Junta Electoral partidaria, a la que por segunda vez la justicia ha obligado a rectificarse.
Ellos pretenden presentarse como los herederos políticos de Raúl Alfonsín. Es igualmente todo lo contrario de lo que son. Raúl Alfonsín fracasó queriendo hacerlos retornar a los caminos del verdadero radicalismo, aquél en que la gente confió, el radicalismo de los fundadores, el radicalismo de la autenticidad, el desinterés, el diálogo interno, la lucha por los principios.

En 2003 la ciudadanía se expresó frente a la candidatura a Presidente de Leopoldo Moreau, que obtuvo apenas algo más del 2% de los votos del país. Algo que nunca había sucedido en la historia del radicalismo! Pero no fue la derrota del partido, el cual para sus otros candidatos en la misma provincia (gobernador, diputados, senadores) obtuvo valores totalmente diferentes, así como sucedió en casi todo el resto del país.
Fue el rechazo al candidato: lo rechazó la ciudadanía en general, lo rechazaron los radicales.
Pero él no se da por aludido y pretende seguir manejando el radicalismo de la provincia de Buenos. Persiste en sus ambiciones, en sus conductas.

En 2010 la unión Cívica Radical tiene un enorme desafío y una responsabilidad histórica: volver a ser gobierno y reconstruir el país y recuperar la democracia dañada.
Sin la recuperación del radicalismo de la Provincia de Buenos Aires, que representa más del 30 % del país, esto no es posible.
Es necesario cambiar. Las malas conductas enquistadas son imposibles de extirpar. Se trata de cambiar las malas prácticas por las buenas prácticas. Se trata de buscar las personas capaces de hacerlo.
En estas semanas mayas es necesario generar ¨cabildos abiertos¨ en cada pueblo y lugar de la provincia. Es necesario reflexionar sobre por qué se produjo esta decadencia y ese alejamiento de la ciudadanía de la Unión Cívica Radical. Ciudadanía que hoy vuelve a mirarnos interrogante y esperanzada.

Por eso llevamos a Ricardo Alfonsín como Primer Delegado al Comité Nacional, y a Miguel Bazze como candidato a Presidente del Comité de la Provincia de Buenos Aires, acompañados por figuras probas que, sin egoísmos, con lealtad partidaria y honrando la política, trabajan comprometidas en la lucha por una Argentina mejor.

Y son los afiliados radicales quienes con su voto pueden transformar la decadencia en que caímos en una nueva promesa de futuro. Es necesario comprender la responsabilidad que nos cabe y concurrir a votar masivamente en estas elecciones internas reparadoras. Sólo la voluntad de los afiliados radicales, los auténticos luchadores, puede lograrlo.
Y si fracasamos en ello por la falta de concurrencia no será la derrota de nuestros candidatos que han tomado en sus manos el enorme desafío, será la derrota de la Unión Cívica Radical y, en definitiva, la derrota de una nueva esperanza para el país.

Por ello, el 6 de junio, es necesario decirle

¡NO A MOREAU SI A RICARDO ALFONSÍN!

EL CAMBIO ES POSIBLE

“OPERACIÓN PINDAPOY”

El presente artículo fue tomado de "El diario radical"


Escribe: Jesús Rodríguez
Secretario del Comité Nacional De la UCR

El 30 de mayo se cumplieron 40 años del secuestro seguido de asesinato, que unos pocos insisten en llamar “ajusticiamiento”, de Pedro Eugenio Aramburu que, tanto
Clarín como Perfil , recuerdan en sus ediciones del día en lo que constituye el acta de nacimiento y, al tiempo, bautismo de fuego de la organización político-militar Montoneros.
La llamada Operación Pindapoy por la organización Montoneros – en ese entonces compuesta por una docena de integrantes entre los que se contaban algunos con oscuros orígenes ideológicos en el rancio nacionalismo integrista que admiraba el falangismo español- terminó por conformar un grupo de profesionales de la violencia que reconocían la vigencia de una “ciencia militar”, según documentos de su Conducción Nacional.
La saga de los Montoneros ha sido extensamente analizada en los años recientes luego del pionero ensayo de Pablo Giussani “Montoneros: La Soberbia Armada”. El texto, comentado por Ernesto Sábato como “un libro de trascendencia histórica, conmovedoramente honrado, admirablemente escrito”, demuestra que – más allá del declaracionismo izquierdista- las inclinaciones, estilos y creencias ideológicas de los Montoneros pertenecen inconfundiblemente al acervo cultural de la derecha.
A estas alturas no importa tanto si como recuerda Richard Gillespie en su libro “ Montoneros: Soldados de Perón” , citando el diario catalán La Vanguardia del 5 de Agosto de 1970, el jefe Montonero Mario Firmenich realizó veintidós visitas al Ministerio del Interior de la dictadura durante los meses de Abril y Mayo de 1970.
Tampoco es demasiado relevante si el propio Firmenich era colaborador de los servicios de inteligencia argentinos como informa Martin Andersen, en “Dossier Secreto: El Mito de la Guerra Sucia”, con datos obtenidos de diplomáticos estadounidenses acreditados en Buenos Aires.
Sí, en cambio, es pertinente admitir que el asesinato de Aramburu contribuyó de manera decisiva a la espiralización de la violencia política, que alcanzó en la Argentina el paroxismo con el golpe de Marzo de 1976 cuando se institucionalizó plenamente el terrorismo de Estado, anticipado por la Triple A durante el tercer Gobierno Peronista .
En ese golpe todos los actores políticos – partidos, sindicatos, medios de comunicación, nucleamientos empresarios, fuerzas espirituales y organizaciones guerrilleras – tuvieron una cuota de participación más o menos comprometida.
¿ Y cual fue la de los Montoneros? Escuchemos de la propia boca de su Comandante Mario Firmenich en un reportaje, a bordo de un avión que cruzaba el Atlántico, a Gabriel García Márquez: “ A fin de Octubre de 1975, cuando todavía estaba el Gobierno de Isabel Perón, ya sabíamos que se daría el golpe dentro del año. No hicimos nada para impedirlo porque, en suma, el golpe formaba parte de la lucha interna en el Movimiento Peronista. Hicimos, en cambio, nuestros cálculos, cálculos de guerra, y nos preparamos a soportar, en el primer año, un número de pérdidas no inferior a mil quinientas bajas”.
No es posible reclamar más precisión ni claridad, verdad?

“HOY MAS QUE NUNCA DEBEMOS SER LA VIDA Y LA PAZ”

Por: DR. GUSTAVO ARAMBURU


En la Argentina K ya es un clasico la intolerancia hostil hacia los que no aplauden.
Alguien anónimamente acuso a una decena de periodistas de ser cómplices de apropiación de bebés colgando carteles con reminiscencias de los bandidos del lejano oeste.
Surgen patotas en la Feria del Libro contra quienes escriben cosas que irritan al Gobierno o se anuncian juicios éticos en la plaza pública.
Es cierto que no hay bombas ni balas ni muertos ni heridos como en los tragicos setenta, sin embargo eso no morigera la necesidad de reclamar una argentina menos virulenta, como un logico aprendizaje de lo vivido.
Guillermo O´Donnell, una de las máximas autoridades académicas en Ciencia Política-, señala se corre el riesgo de romper el huevo de la serpiente; cuando se sueltan elementos que viven de y para la violencia, llega un momento que ya no se pueden controlar, ni siquiera por poderosos sectores, o gobiernos, que en su momento los alentaron.
Hay varios ejemplos históricos de que este fue un primer paso hacia terribles violencias. Debemos todos, aunque enfrentados en muchas cuestiones, empeñarnos en parar este grave peligro.
En su homenaje en la Casa Rosada , ante la mismísima pareja presidencial, Raul Alfonsin dijo: ” la intolerancia, la violencia, el maniqueísmo, la compartimentación de la sociedad, la concepción del orden como imposición y del conflicto como perturbación antinatural del orden, la indisponibilidad para el diálogo, la negociación, el acuerdo o el compromiso, han sido maneras de ser y de pensar que echaron raíces a lo largo de generaciones en nuestra historia. Y que por cierto, constituyen todavía hoy una de las principales rémoras y déficit con las que carga nuestra democracia.”
"Los argentinos vivimos momentos complejos y de gran incertidumbre. Es necesario el diálogo para resolver los preocupantes temas institucionales, sociales y económicos que nos agobian"
Hoy mas que nunca debemos ser la vida y la paz, ese es el legado mas importante que nos dejo Raul.